23/01/2024

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La deshidratación: un peligro que afecta a todos

Se trata de una condición médica que tiene lugar cuando el cuerpo humano pierde más líquidos de los que ingiere. Aunque suele ser subestimada, puede tener graves consecuencias para la salud.

La deshidratación es una condición médica que ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere. Esencial para la vida, el agua constituye aproximadamente el 60% del cuerpo humano. Aunque a menudo es subestimada, la deshidratación puede tener graves consecuencias para la salud, afectando a personas de todas las edades y en todas las regiones del mundo.

La deshidratación se produce cuando el equilibrio de electrolitos y líquidos del cuerpo se ve perturbado. Esto puede suceder por una variedad de razones, incluyendo no beber suficiente agua, perder demasiado líquido a través de la sudoración, diarrea, vómitos, o enfermedades como la diabetes. Los riñones desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de este equilibrio hídrico, y su funcionamiento puede verse comprometido durante la deshidratación.

Los signos y síntomas de la deshidratación varían según la severidad. En sus etapas iniciales, puede incluir:

  • Sed intensa
  • Boca y labios secos
  • Reducción de la cantidad de orina, que puede ser más oscura de lo habitual
  • Cansancio y mareos
  • Dolores de cabeza

A medida que la deshidratación se vuelve más grave, los síntomas pueden intensificarse, incluyendo:

  • Confusión y desorientación
  • Aceleración del ritmo cardíaco
  • Hipotensión (presión arterial baja)
  • Ojos hundidos
  • Falta de elasticidad en la piel
  • En casos extremos, pérdida del conocimiento

Es importante destacar que los niños y los ancianos pueden no mostrar signos típicos de sed, por lo que es crucial estar atento a otros indicadores. La prevención es fundamental para combatir la deshidratación.


Algunas medidas clave incluyen:

  1. Ingesta adecuada de líquidos. Beber suficiente agua es la manera más efectiva de prevenir la deshidratación. Las necesidades varían según la edad, el clima, el nivel de actividad física y la salud general. La regla general es beber cuando se tiene sed y aumentar la ingesta durante el ejercicio o en climas cálidos.
  2. Alimentos ricos en agua: Frutas y verduras como sandía, pepinos y naranjas pueden contribuir a la hidratación.
  3. Evitar o limitar las bebidas diuréticas: Bebidas como el café, el té y las bebidas alcohólicas pueden aumentar la pérdida de líquidos.
  4. Vestimenta adecuada: Usar ropa ligera y transpirable, especialmente en climas cálidos o durante el ejercicio, para minimizar la pérdida de líquidos a través de la sudoración.
  5. Atención especial para grupos vulnerables: Los niños, los ancianos y las personas con ciertas condiciones médicas necesitan una atención especial para garantizar una hidratación adecuada.


Grupos etarios afectados

La deshidratación puede afectar a cualquier persona, pero algunos grupos son más vulnerables:

  • Niños pequeños y bebés: Tienen un mayor riesgo debido a su tamaño corporal relativamente pequeño y a su mayor necesidad de líquidos en relación con su tamaño.
  • Personas mayores: Pueden tener un sentido de la sed disminuido y, a menudo, condiciones médicas o medicamentos que aumentan el riesgo de deshidratación.
  • Atletas: Especialmente aquellos que participan en actividades de larga duración y alta intensidad.
  • Personas con enfermedades crónicas: Como la diabetes, que pueden afectar el equilibrio de líquidos.

El tratamiento de la deshidratación depende de su gravedad y causa:

  1. Rehidratación Oral: Para casos leves a moderados, la rehidratación oral con agua, soluciones de rehidratación oral o líquidos claros es generalmente efectiva.
  2. Asistencia médica para casos graves: La deshidratación severa puede requerir hospitalización y administración de líquidos intravenosos. Es crucial buscar atención médica si se presentan síntomas graves como confusión, debilidad extrema o pérdida del conocimiento.

Desmentir los mitos sobre la deshidratación es vital para promover una mejor comprensión y enfoques de prevención y tratamiento más efectivos. La conciencia sobre la importancia de una hidratación adecuada y el conocimiento de los signos de deshidratación pueden ayudar a prevenir muchos problemas de salud relacionados y asegurar un bienestar general.


Mito 1: Si no tenés sed, no estás deshidratado

Verdad: La sed no siempre es un indicador temprano de deshidratación. Especialmente en niños pequeños y adultos mayores, la sensación de sed puede no ser tan pronunciada. Esperar a tener sed para beber puede llevar a una deshidratación leve.


Mito 2: Solo necesitas preocuparte por la deshidratación en climas cálidos

Verdad: Aunque es cierto que el riesgo de deshidratación aumenta en climas cálidos, también puedes deshidratarte en climas fríos. El aire frío y seco puede aumentar la pérdida de líquidos a través de la respiración, y la sudoración aún ocurre bajo varias capas de ropa durante la actividad física.


Mito 3: La deshidratación solo afecta al cuerpo físicamente

Verdad: La deshidratación no solo tiene efectos físicos, sino también cognitivos. Puede afectar la memoria, la atención y la coordinación, lo que demuestra que su impacto va más allá de lo puramente físico.


Mito 4: Beber cualquier líquido ayuda a prevenir la deshidratación

Verdad: Mientras que la mayoría de los líquidos contribuyen a la hidratación general, algunas bebidas como el alcohol y las altas en cafeína pueden ser contraproducentes, ya que tienen propiedades diuréticas que pueden aumentar la pérdida de líquidos.


Mito 5: Si estás deshidratado, solo necesitas beber agua para recuperarte

Verdad: El agua es crucial para tratar la deshidratación, pero en casos de deshidratación severa, también se necesitan electrolitos. Las soluciones de rehidratación oral, que contienen una mezcla de sales y azúcares, pueden ser necesarias para reemplazar los electrolitos perdidos y restablecer el equilibrio hídrico del cuerpo.


Mito 6: La deshidratación es un problema menor y fácil de tratar


Verdad: Aunque la deshidratación leve puede ser fácil de tratar con la ingesta de líquidos, la deshidratación severa es una emergencia médica. Puede llevar a complicaciones graves como insuficiencia renal, shock y, en casos extremos, incluso la muerte.


Mito 7: Solo necesitas beber agua cuando haces ejercicio


Verdad: La hidratación debe ser una parte regular de tu rutina diaria, no solo cuando haces ejercicio. Beber cantidades adecuadas de líquidos a lo largo del día es esencial para mantener una buena salud y funcionamiento del cuerpo.


Dr Nicolas Gonzalez

MN 126909

@drnigonza

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