12/10/2026

Noticias ya

Precarización laboral: crece hasta 30% la cantidad de repartidores y conductores mientras la informalidad golpea al 45%

Rappi, PedidosYa, DiDi y Cabify sumaron trabajadores durante el último año, en un escenario marcado por el avance del "cuentapropismo". Un informe de la Universidad Nacional de Rosario registró un deterioro de la registración laboral en el país y fuertes diferencias entre regiones. La informalidad presenta diferencias marcadas entre la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y los aglomerados del norte del país.

El número de trabajadores activos en Rappi, PedidosYa, DiDi y Cabify aumentó entre el 25% y el 30% durante el último año. El avance de las plataformas coincide con una informalidad del 45% entre los ocupados urbanos, en un mercado donde cada vez más personas dependen del trabajo independiente para generar ingresos.

El crecimiento del empleo mediante aplicaciones expone una cara menos visible de la llamada flexibilidad laboral: ingresos condicionados por las horas trabajadas, gastos que recaen sobre quienes prestan el servicio y dificultades para acceder a mecanismos tradicionales de protección social.

Los datos empresariales muestran que una parte de los repartidores se conecta pocas horas semanales, mientras que numerosos conductores utilizan las plataformas como principal fuente de ingresos. En ambos casos, la posibilidad de generar dinero depende de la actividad individual y de los recursos que cada trabajador pueda destinar a sostenerla.

Rápidamente hasta las manos - Página|12

Más trabajadores en las aplicaciones y menos certezas sobre la estabilidad laboral

Rappi, PedidosYa, DiDi y Cabify registraron un crecimiento de entre el 25% y el 30% en la cantidad de trabajadores activos durante el último año, según información proporcionada por las propias compañías.

La expansión se produjo en un contexto de deterioro de las condiciones generales de registración laboral. Durante el segundo trimestre de 2026, la informalidad alcanzó al 45% de los ocupados urbanos, mientras que la desocupación llegó al 7,9%, de acuerdo con los datos citados del INDEC.

La incorporación de trabajadores a las plataformas no equivale necesariamente a la creación de puestos con estabilidad, ingresos garantizados o cobertura social. Se trata de modalidades en las que la posibilidad de obtener ingresos está vinculada con la actividad realizada y el tiempo que cada persona puede dedicarle.

Bajo el argumento de la "autonomía", estas formas de trabajo trasladan buena parte de la responsabilidad económica al propio trabajador. La disponibilidad horaria puede ofrecer margen para organizar las tareas, pero no garantiza por sí misma una remuneración suficiente ni condiciones laborales protegidas.

Imagen

La autoexplotación detrás de la flexibilidad horaria

Las cifras difundidas por las empresas permiten observar distintas formas de organización del trabajo. En Rappi, el 70% de los repartidores independientes se conecta menos de diez horas semanales. El promedio general de conexión es de 12,8 horas, mientras que apenas el 10% registra una dedicación cercana a las 32 horas.

En PedidosYa, el 70% de los repartidores presenta un promedio de conexión de tres horas diarias.

Estos números muestran que una parte de los trabajadores utiliza las aplicaciones durante períodos acotados. Sin embargo, el tiempo de conexión no permite conocer por sí solo el total de horas destinadas a la actividad, incluidos los desplazamientos, las esperas y otras tareas necesarias para generar ingresos.

En el transporte de pasajeros, la situación es diferente. Cabify y DiDi registran una mayor presencia de conductores que utilizan la actividad como principal fuente de ingresos.

Cuando el sustento depende de la cantidad de viajes o entregas realizados, extender la jornada puede convertirse en una estrategia para intentar mejorar los ingresos. La autoexplotación aparece en ese esfuerzo por compensar remuneraciones insuficientes mediante una mayor dedicación individual, aunque los datos disponibles no permiten determinar cuántos trabajadores prolongan sus jornadas por ese motivo.

La flexibilidad, por lo tanto, no necesariamente significa trabajar menos. Para quienes dependen de las aplicaciones, puede implicar asumir la responsabilidad de conseguir suficientes tareas, administrar los tiempos improductivos y sostener los recursos necesarios para continuar trabajando.

Imagen

Cuánto se gana en Rappi y Cabify: los ingresos no cuentan toda la historia

Los montos informados por las empresas exhiben diferencias importantes entre las actividades y las jornadas dedicadas al trabajo.

En Rappi, el ingreso mensual promedio informado para un repartidor es de $188.788. En Cabify, un conductor que trabaja 60 horas semanales registra ingresos promedio cercanos a los $800.000 mensuales.

Las cifras no son directamente comparables porque corresponden a jornadas laborales diferentes. Además, los valores difundidos no permiten establecer cuánto dinero queda efectivamente disponible después de cubrir los costos asociados a cada actividad.

En el caso de los repartidores y conductores, los gastos pueden incluir combustible, mantenimiento, reparaciones y otros recursos necesarios para trabajar. Cuando esos costos quedan a cargo de quien presta el servicio, el ingreso informado no representa necesariamente la ganancia neta.

Tampoco alcanza con observar el monto mensual sin considerar el tiempo invertido para obtenerlo. Una remuneración debe analizarse en relación con la cantidad de horas efectivas de trabajo, los gastos operativos y la existencia de aportes y cobertura social.

La información disponible no permite calcular un ingreso neto por hora para cada plataforma. Sin embargo, sí evidencia una limitación central: los valores difundidos por las compañías no bastan para evaluar las condiciones económicas reales de quienes dependen de estas actividades.

Imagen

La informalidad laboral llegó al 45% y el cuentapropismo sigue creciendo

El avance de las plataformas coincide con una transformación más amplia del mercado laboral argentino. Un relevamiento de la Universidad Nacional de Rosario, elaborado sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, ubicó la informalidad en el 45% de los ocupados urbanos durante el segundo trimestre de 2026, frente al 41,4% del último trimestre de 2023.

Durante el mismo período, la participación de los asalariados en el total de ocupados cayó del 73,7% al 70,5%. En cambio, el peso de los trabajadores por cuenta propia aumentó del 22,6% al 25,5%.

El informe también indica que el 65,8% de los cuentapropistas urbanos desarrolla su actividad en condiciones de informalidad. Entre los asalariados, el 37,9% no cuenta con descuentos jubilatorios.

El crecimiento del trabajo independiente, por sí solo, no demuestra que todos esos trabajadores estén precarizados. Sin embargo, los datos sobre informalidad y falta de aportes muestran que una proporción importante desarrolla su actividad sin acceso a mecanismos básicos de protección.

En ese escenario, las plataformas forman parte de un mercado en el que la autonomía contractual puede coexistir con una fuerte vulnerabilidad económica. La posibilidad de generar ingresos por cuenta propia no garantiza estabilidad, previsibilidad ni protección frente a contingencias que impidan trabajar.

Los indicadores generales tampoco deben confundirse con una medición específica de los trabajadores de aplicaciones: el relevamiento no establece qué proporción de repartidores y conductores se encuentra en cada situación laboral.

Imagen

CABA y el conurbano: la precarización tiene un impacto desigual

Las diferencias territoriales reflejan la desigualdad de las condiciones laborales en Argentina. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la informalidad alcanza al 26% de los trabajadores, mientras que en el conurbano bonaerense llega al 47,5%.

Entre los cuentapropistas, la brecha es todavía mayor. En CABA, el 32,8% trabaja en condiciones informales, frente al 70,2% registrado en los partidos del conurbano.

El relevamiento de la Universidad Nacional de Rosario también identifica niveles elevados de informalidad entre los trabajadores independientes de distintas ciudades del norte argentino.

Formosa registra un 87,9%; Gran Tucumán y Tafí Viejo, un 87,6%; Santiago del Estero y La Banda, un 87,5%; y Gran Resistencia, un 84%.

En contraste, Mar del Plata y Batán presentan una tasa del 42,7% entre los cuentapropistas, mientras que Bahía Blanca y Cerri alcanzan el 43%.

Las cifras muestran que las posibilidades de acceder a un empleo registrado varían según el territorio. En los lugares donde el empleo formal resulta menos accesible, el trabajo independiente puede convertirse en una alternativa para generar ingresos, incluso cuando las condiciones no ofrecen una protección suficiente.

Estos datos no permiten atribuir la informalidad exclusivamente a las plataformas, pero sí describen el contexto en el que se expande el trabajo por aplicaciones.

Imagen

Construcción, servicio doméstico y gastronomía: los sectores más afectados

La precarización laboral no es exclusiva del trabajo digital. El relevamiento también muestra altos niveles de informalidad en actividades tradicionales de la economía argentina.

El servicio doméstico registra una tasa de informalidad del 77,4%, mientras que en la construcción alcanza el 76,2%. En alojamiento y gastronomía, el indicador se ubica en el 63,9%, y en el comercio llega al 54,7%.

En el otro extremo, los servicios profesionales, científicos y técnicos presentan una informalidad del 19,2%. En información y comunicaciones, la tasa alcanza el 33,9%.

Las diferencias entre sectores muestran que las dificultades para acceder a condiciones laborales registradas atraviesan distintas actividades económicas, aunque con una incidencia desigual.

En este contexto, el trabajo mediante aplicaciones no constituye un fenómeno aislado. Su expansión se produce dentro de una estructura laboral en la que numerosos trabajadores enfrentan dificultades para acceder a empleos con aportes jubilatorios y otras formas de protección.

Imagen

Menos protección social y mayores responsabilidades para cada trabajador

Un estudio de CITRA elaborado con datos del primer trimestre de 2026 estimó que 5,85 millones de ocupados carecían de protección laboral. El mismo relevamiento identificó diferencias salariales de hasta el 61% entre trabajadores independientes con cobertura y sin ella.

Estos datos permiten dimensionar la relación entre las condiciones de contratación, los ingresos y el acceso a derechos laborales. Cuando una persona trabaja sin protección suficiente, puede quedar expuesta a una mayor vulnerabilidad económica ante una enfermedad, un accidente o la imposibilidad de continuar con su actividad.

En las plataformas, la situación debe analizarse considerando tanto la remuneración como las horas dedicadas, los gastos asumidos por el trabajador y la cobertura disponible. La cantidad de personas activas en una aplicación no permite, por sí sola, establecer si sus condiciones laborales mejoraron o empeoraron.

Lo que sí muestran los relevamientos es que el crecimiento del trabajo mediante aplicaciones coincide con una informalidad elevada, un aumento de la participación del cuentapropismo y dificultades persistentes para acceder a la protección social.

La expansión de Rappi, PedidosYa, DiDi y Cabify se inscribe así en una transformación del mercado laboral donde la flexibilidad convive con la incertidumbre económica y donde una parte de los trabajadores debe sostener sus ingresos mediante su propia disponibilidad de tiempo y recursos.

COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Ahora mismo

12 de octubre de 2026

Ahora mismo

Ranking de presidentes de América Latina: Milei, entre los mandatarios con peor imagen

El presidente argentino registró un 36,1% de valoración positiva en un relevamiento de CB Global Data realizado en octubre. Permaneció en el puesto 14 entre 18 mandatarios latinoamericanos. Claudia Sheinbaum encabezó el relevamiento, seguida por Nayib Bukele.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades