28/10/2026
El consumo de los hogares argentinos cayó 0,8% interanual en septiembre y acumuló dos meses consecutivos de retroceso, según la Cámara Argentina de Comercio. Transporte, vehículos, indumentaria y recreación fueron los sectores más afectados. La pérdida de poder adquisitivo y la desaceleración del crédito dificultan una recuperación sostenida.
El consumo de los hogares argentinos volvió a registrar números negativos durante septiembre de 2026 y acumuló dos meses consecutivos de caída interanual, en un contexto marcado por las dificultades para recuperar el poder adquisitivo y el menor dinamismo del crédito.
Según el último informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el gasto familiar en bienes y servicios retrocedió 0,8% respecto de septiembre de 2025 y apenas aumentó 0,05% frente a agosto, una variación mensual desestacionalizada que refleja un escenario de estancamiento.
El Indicador de Consumo (IC) permanece, además, un 2% por debajo del máximo registrado a comienzos de 2025, después de varios meses de resultados irregulares.
El relevamiento muestra diferencias importantes entre las actividades económicas. Mientras algunos servicios registraron aumentos, los sectores vinculados con vehículos, indumentaria y recreación volvieron a mostrar caídas.
La caída del consumo en Argentina se profundizó durante agosto y septiembre, aunque con diferencias en la magnitud de los retrocesos. En agosto, el indicador de la CAC había disminuido 1,1% interanual y 0,8% respecto de julio, descontando los efectos estacionales. Durante septiembre, la baja frente al mismo mes del año anterior se moderó al 0,8%, mientras que la variación mensual fue prácticamente nula, con un incremento de apenas 0,05%. Estos resultados muestran que el gasto de las familias todavía no consigue sostener una trayectoria de recuperación. La Cámara explicó que el consumo permanece oscilando alrededor de valores similares desde finales de 2024, todavía bajos en comparación con otros períodos de la historia reciente. Además, el acumulado de los primeros nueve meses de 2026 presenta una disminución del 0,5% frente al mismo período del año anterior. Para la entidad, la evolución de los ingresos reales resulta determinante para que los hogares puedan recuperar su capacidad de compra durante los próximos meses.
El informe de la Cámara Argentina de Comercio identificó fuertes diferencias entre los sectores que integran el consumo familiar. La mayor caída interanual se registró en transporte y vehículos, con una contracción del 5,5% durante septiembre. Este resultado estuvo relacionado principalmente con la disminución del patentamiento de automóviles, que no logró ser compensada por el crecimiento de las ventas de motocicletas. En segundo lugar apareció recreación y cultura, con una baja del 3,4%, después de haber registrado una mejora en la comparación interanual del mes anterior. Por su parte, indumentaria y calzado retrocedió 1,5%, lo que refleja las dificultades que atraviesa el comercio de ropa y otros productos textiles. El conjunto de los restantes rubros también presentó una disminución del 1,1%. En contraste, vivienda, alquileres y servicios públicos mostró un crecimiento estimado del 5,2%, impulsado especialmente por una mayor demanda de electricidad. La mejora de esta categoría no necesariamente implica una recuperación del consumo discrecional, ya que incluye gastos esenciales del hogar.

Uno de los resultados más importantes del relevamiento apareció en el consumo masivo, que comprende productos de alta rotación y uso cotidiano, como alimentos, bebidas y artículos de limpieza e higiene. Durante septiembre, esta categoría registró una disminución interanual del 1,2% y una caída mensual desestacionalizada del 1% frente a agosto. En el acumulado de enero a septiembre, el retroceso alcanzó el 2,7% respecto del mismo período de 2025. La evolución resulta especialmente significativa porque se trata de bienes adquiridos habitualmente por las familias y cuyo comportamiento permite observar los cambios en las decisiones de gasto. Según la CAC, el segmento presenta una trayectoria irregular, pero con una tendencia descendente durante 2026. La entidad advirtió que la recuperación observada en algunos momentos anteriores perdió impulso y todavía no consigue consolidarse. La mejora de los ingresos disponibles aparece como uno de los principales factores necesarios para revertir esta situación, especialmente entre los hogares que destinan gran parte de sus recursos a cubrir gastos básicos.

Otro factor que condiciona la recuperación es la evolución del crédito destinado al consumo. Según el informe, durante 2024 y 2025 los préstamos personales, prendarios e hipotecarios, junto con las tarjetas de crédito, habían registrado una expansión importante en términos reales. Sin embargo, durante 2026 esa tendencia comenzó a modificarse. Las tarjetas y los préstamos personales y prendarios ingresaron en una etapa de retrocesos leves, pero persistentes, después de varios meses de estancamiento hacia finales del año pasado. Esta situación afecta especialmente a las compras de bienes durables, como automóviles y electrodomésticos, que suelen depender de la disponibilidad y las condiciones del financiamiento. En línea con ese comportamiento, el patentamiento de vehículos y el consumo de electrodomésticos muestran contracciones durante este año. Los créditos hipotecarios, en cambio, mantienen una trayectoria ascendente, aunque con un ritmo más moderado. Para la Cámara, la recuperación del financiamiento será fundamental para volver a impulsar las ventas de productos que requieren desembolsos elevados.
La debilidad del gasto de los hogares se presenta en un escenario de menor dinamismo de la actividad económica general. Según los datos del INDEC citados por la CAC, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en agosto una caída interanual del 1,7%, en coincidencia con el retroceso del consumo durante ese mismo período. Sin embargo, ambos indicadores tienen metodologías diferentes y no deben interpretarse como mediciones equivalentes. Otro factor importante es la inflación: durante septiembre, los precios aumentaron 1,9% mensual, por encima del 1,7% registrado en agosto, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,4%. Aunque la inflación presenta una desaceleración respecto de períodos anteriores, los ingresos disponibles de los hogares mostraron retrocesos interanuales recientes. Por eso, una menor velocidad de aumento de precios no garantiza por sí sola una recuperación inmediata del poder adquisitivo. La CAC considera que el crecimiento sostenido de los ingresos y la recuperación del crédito serán condiciones importantes para mejorar el consumo durante los próximos meses.
El informe confirma que las familias argentinas atraviesan un período de dificultades para sostener sus niveles de gasto, especialmente en productos que requieren financiamiento y en actividades vinculadas con el consumo cotidiano.
La situación también afecta a los comercios de la provincia de Buenos Aires, donde la evolución de las ventas depende de la capacidad de compra de los hogares y del movimiento económico de cada localidad.
Con dos meses consecutivos de caída interanual, un consumo masivo que retrocede y un crédito que pierde impulso, la recuperación del gasto familiar continúa sin consolidarse.
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28 de octubre de 2026
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