07/10/2026
La Legislatura bonaerense sancionó una norma que limita el uso de celulares y otras pantallas durante la jornada escolar del nivel secundario. Alcanzará a establecimientos públicos y privados y permitirá utilizar los dispositivos únicamente cuando exista una autorización vinculada con actividades pedagógicas.
El uso de celulares en escuelas secundarias tendrá nuevas reglas en la provincia de Buenos Aires. La Legislatura sancionó una ley que establece que los alumnos deberán evitar utilizar teléfonos y otras pantallas durante la jornada educativa, salvo cuando exista una indicación o autorización específica con fines pedagógicos.
La medida comprenderá tanto a colegios estatales como privados y amplía al nivel secundario un criterio que ya se aplica durante 2026 en las escuelas primarias bonaerenses.
La norma obtuvo primero la aprobación de la Cámara de Diputados y consiguió ahora la sanción definitiva del Senado. El próximo paso será completar el procedimiento necesario para su publicación e implementación.
La nueva regulación determina que los estudiantes secundarios deberán realizar un uso responsable de celulares y pantallas dentro de los establecimientos. En la práctica, la regla general será no utilizar los dispositivos durante la jornada educativa, excepto cuando formen parte de una actividad escolar y exista autorización de los docentes o autoridades correspondientes. La intención no es eliminar las herramientas digitales de la enseñanza, sino limitar su utilización personal durante el horario escolar y permitirlas cuando tengan una finalidad educativa concreta. El proyecto había sido presentado por el diputado Martín Rozas, de Unión y Libertad, y obtuvo previamente media sanción en Diputados antes de completar su recorrido legislativo en el Senado.
![]()
La regulación se aplicará a los establecimientos de educación secundaria de gestión estatal y privada de toda la provincia de Buenos Aires. El texto sigue la línea de la Ley 15.534, que ya estableció un esquema similar para los alumnos de primaria: en ese nivel, los dispositivos digitales no deben utilizarse durante la jornada, salvo que un docente los requiera o autorice expresamente para alcanzar objetivos pedagógicos. La normativa primaria fue sancionada el 18 de septiembre de 2025 y publicada en el Boletín Oficial el 14 de octubre de ese año. Desde el comienzo del ciclo lectivo 2026, esa regulación se convirtió en la referencia para ordenar el uso de pantallas dentro de las escuelas bonaerenses.
La principal excepción estará vinculada con el uso pedagógico del celular. Los estudiantes podrán recurrir a teléfonos, tablets u otras pantallas cuando sean necesarios para desarrollar una actividad educativa y exista una autorización expresa dentro de la escuela. Esto permitiría, por ejemplo, utilizarlos para buscar información, trabajar con aplicaciones, producir contenidos o realizar otras tareas previstas por el docente. Fuera de esas situaciones, la regla será mantenerlos sin uso durante el tiempo escolar. Los detalles prácticos sobre cómo deberán guardarse los equipos, qué ocurrirá frente a incumplimientos y qué protocolos aplicará cada institución deberán terminar de definirse a través de la reglamentación y las instrucciones de la autoridad educativa.

Durante el tratamiento legislativo, el senador Carlos Kikuchi vinculó la iniciativa con problemas asociados al uso intensivo de celulares entre adolescentes, entre ellos la exposición a apuestas y situaciones de ludopatía. La regulación apunta además a reducir las distracciones durante las clases y fomentar una utilización más controlada de la tecnología. El crecimiento del acceso temprano a dispositivos digitales es uno de los elementos que alimentan ese debate: distintas investigaciones vienen mostrando que una proporción elevada de chicos accede a un teléfono propio desde edades cada vez menores. La nueva ley busca establecer un criterio común dentro de las instituciones sin impedir que la tecnología continúe funcionando como herramienta educativa cuando resulte necesaria.
Aunque el Senado otorgó la sanción definitiva, la implementación no comienza automáticamente dentro de las aulas. La norma deberá completar el procedimiento institucional correspondiente y ser publicada oficialmente antes de que se establezcan las pautas concretas de aplicación. El Poder Ejecutivo deberá determinar la autoridad encargada de elaborar protocolos, recomendaciones e instrucciones para los establecimientos educativos, siguiendo un esquema similar al utilizado con la regulación del nivel primario.
La incorporación del secundario extiende así una política que hasta ahora tenía alcance legal específico sobre las escuelas primarias. Una vez instrumentada, los celulares podrán seguir acompañando a los estudiantes, pero su utilización dentro del horario escolar quedará principalmente reservada a situaciones en las que exista una finalidad educativa.
El desafío para las instituciones será establecer mecanismos que permitan aplicar la norma de manera cotidiana sin perder las posibilidades pedagógicas que ofrecen los dispositivos digitales.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
7 de octubre de 2026
7 de octubre de 2026
7 de octubre de 2026
7 de octubre de 2026