06/03/2026
Dificultades en una de las compañías más grandes del rubro indumentaria impulsan un acuerdo laboral temporario con sindicatos. La medida rige entre febrero y abril y busca aliviar costos laborales en medio de la crisis textil. Bajo ese mecanismo, la empresa no realiza aportes ni contribuciones a la seguridad social sobre ese porcentaje.
El Grupo Altatex acordó con gremios pagar 70% del salario como no remunerativo durante tres meses.
La medida rige entre febrero y abril y busca aliviar costos laborales en medio de la crisis textil.
El holding pertenece a la familia Awada y controla marcas como Cheeky, Como Quieres y Awada.
El acuerdo se firmó con UCI, SETIA y SOIVA, con homologación del Ministerio de Capital Humano.
En el sector explican que este tipo de decisiones suele funcionar como instancia previa para evitar despidos.
La crisis que atraviesa la industria textil argentina, marcada por la caída del consumo y el ingreso de productos importados, alcanza incluso a las empresas más grandes del sector. El Grupo Altatex, propiedad de la familia Awada, firmó un acuerdo con gremios de la actividad para aplicar un esquema salarial especial durante tres meses.
El entendimiento establece que entre febrero y abril el 70% de los salarios se liquidará como concepto no remunerativo. Bajo ese mecanismo, la empresa no realiza aportes ni contribuciones a la seguridad social sobre ese porcentaje.
El documento al que se tuvo acceso indica que el salario neto de los trabajadores no cambia. Los aportes destinados a obra social y sindicatos se calculan sobre el 100% del salario bruto.

Altatex figura entre las compañías más relevantes de la industria de indumentaria en el país. El grupo cuenta con más de mil empleados, además de una red de más de 70 talleres asociados.
Entre sus marcas aparecen Cheeky, Como Quieres y Awada. La empresa está presidida por Daniel Awada, hermano de Juliana Awada, quien además representa públicamente a la firma que lleva el apellido familiar.
Durante el año pasado el holding inauguró una nueva planta en Tigre. La inversión superó los 10 millones de dólares y el objetivo apuntaba a distribuir más de 10 millones de prendas por año.
En una entrevista anterior con La Nación, Daniel Awada expresó apoyo a la política económica del gobierno nacional: "Estoy a favor de la apertura de importaciones. Tiene que servir para regular los precios locales, para que no haya abusos".

El acuerdo laboral se firmó con tres organizaciones gremiales vinculadas a la industria de la indumentaria:
Unión Cortadores de la Indumentaria (UCI)
Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines de la República Argentina (SETIA)
Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA)
El documento cuenta con homologación del Ministerio de Capital Humano.
La medida se apoya en el Decreto 633/2018, normativa que permite a empleadores reducir cargas patronales cuando existe una situación de crisis económica demostrable ante la Secretaría de Trabajo. Ese mecanismo también puede aparecer dentro de un Procedimiento Preventivo de Crisis.

Fuentes del sector explicaron que la reducción de aportes suele funcionar como herramienta de negociación en contextos complejos para las empresas. El objetivo apunta a disminuir costos laborales sin avanzar de inmediato con otras decisiones más drásticas.
Un abogado laboralista que sigue este tipo de procesos describió la lógica de estas medidas: "Es el paso anterior a echar gente. El empleador dice 'vamos a bajar las cargas para poder pagar salarios'. Es una herramienta de negociación para intentar evitar despidos".
En la industria textil se aplican además otras alternativas cuando la actividad se reduce, como adelanto de vacaciones, suspensión de turnos, interrupción temporal de la producción o suspensiones pactadas con sindicatos.
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6 de marzo de 2026
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