26/03/2026
Se trata de Stellantis. La empresa reducirá su producción en la provincia de Buenos Aires y ofrecerá retiros voluntarios desde mayo, en medio de la caída del mercado local.
Stellantis Argentina cerrará uno de los turnos de producción en su planta de El Palomar y avanzará con un plan de retiros voluntarios a partir de mayo. La medida implica el paso de dos turnos de producción a uno solo, una reducción significativa en la capacidad operativa de la planta bonaerense. Desde la empresa lo definieron como un "reacomodamiento del volumen productivo", aunque en los hechos responde a una contracción que ya lleva varios meses.
El movimiento no aparece de la nada. En los meses previos, la planta ya había registrado paradas técnicas, adelanto de vacaciones y menor ritmo de actividad, señales claras de que el ajuste era inminente. Los números del sector explican la decisión. La producción automotriz cayó más de un 30% interanual en el inicio de 2026, mientras que las exportaciones retrocedieron por encima del 20%.
A eso se suma una baja en las entregas a concesionarios, lo que completa un escenario de retracción generalizada. Se trata de una tendencia que ya acumula varios meses consecutivos en baja, consolidando un panorama de crisis que atraviesa a toda la industria. El elemento central detrás de la decisión también es externo, por la caída de la demanda en Brasil, principal destino de los autos producidos en Argentina. La menor absorción del mercado brasileño impacta de lleno en el nivel de producción local.

Aunque algunos modelos mantienen buen desempeño en el mercado interno, ese volumen no alcanza para sostener la estructura industrial, fuertemente orientada a la exportación. En paralelo al recorte del turno, la empresa pondrá en marcha un programa de retiros voluntarios con el objetivo de adecuar la dotación de personal al nuevo nivel de actividad. La planta de El Palomar cuenta con alrededor de 2.500 trabajadores, por lo que el impacto laboral será significativo.
Desde la compañía no se habló de despidos masivos, pero el esquema apunta evidentemente a una reducción progresiva del plantel. El contexto se completa con otros factores que presionan sobre la industria: mayor ingreso de vehículos importados, problemas de competitividad estructural y dificultades de financiamiento para sostener la producción.
El ajuste de Stellantis aparece como más que una excepción, es parte de un proceso más amplio que atraviesa al sector automotor argentino. Si bien sus directivos dicen estar lejos de un cierre definitivo, la decisión, según sus justificaciones busca "adaptar la estructura para evitar un escenario más crítico".
Sin embargo, deja en evidencia una realidad incómoda, porque la industria automotriz local depende en gran medida de variables externas y hoy enfrenta un escenario adverso en todos sus frentes. El recorte de producción en esta fábrica de El Palomar parece más que un hecho aislado, es el síntoma visible de una crisis profunda que está redefiniendo el nuevo mapa industrial argentino hacia su exterminación.COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
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26 de marzo de 2026