30/07/2026
Un estudio de la UADE reveló que casi la mitad de los jóvenes continúa viviendo con sus padres. El costo mensual necesario para sostener una vivienda supera en un 47% al salario promedio de quienes buscan emanciparse.
El 44% de los jóvenes argentinos continúa viviendo en el hogar familiar debido, principalmente, a la dificultad para afrontar los costos de una vida independiente. Así lo indicó un informe del Centro de Investigaciones Sociales de la UADE, que analizó el impacto de los alquileres, los servicios y los ingresos sobre el acceso a la vivienda.
Según el relevamiento, la denominada canasta de emancipación alcanza los $1.321.651 mensuales, mientras que el salario promedio de los jóvenes que buscan independizarse se ubica en torno a los $900.000.
El estudio calculó que una persona necesita más de $1,3 millones por mes para cubrir los principales gastos asociados con una vida independiente.
La cifra representa un 47% más que el ingreso promedio de $900.000 registrado entre quienes intentan dejar el hogar familiar.
La diferencia entre salarios y costos habitacionales explica por qué una gran cantidad de jóvenes demora la mudanza o debe regresar a la casa de sus padres después de haberse independizado.

De acuerdo con el informe de la UADE, el gasto mensual se distribuye de la siguiente manera:
El alquiler representa casi la mitad del presupuesto necesario para vivir de manera independiente, mientras que los servicios y los gastos cotidianos completan el resto de la canasta.

El relevamiento también identificó diferencias importantes entre los ingresos de varones y mujeres al momento de abandonar el hogar familiar.
Los varones que logran independizarse perciben un salario promedio de $900.000, mientras que las mujeres lo hacen con ingresos cercanos a los $616.300.
La diferencia es del 32%, lo que implica una dificultad adicional para las jóvenes que buscan afrontar por cuenta propia el alquiler y los gastos de una vivienda.
La convivencia familiar genera sensaciones contrapuestas entre los jóvenes consultados.
El 27% mencionó que vivir con sus padres le brinda tranquilidad, contención y apoyo mutuo. Sin embargo, el 14% manifestó frustración por no poder independizarse y otro 13% afirmó sentir un estancamiento personal.
Además, el 76% de quienes permanecen en el hogar familiar reconoció que no aporta dinero o que lo hace solamente de manera ocasional.

La edad mediana de emancipación en Argentina se ubicó en los 28,1 años, según el estudio.
El retraso se encuentra relacionado con los bajos ingresos, el costo de los alquileres y la dificultad para mantener una vivienda sin ayuda económica de familiares o de otras personas.
La falta de estabilidad laboral y la necesidad de contar con garantías también pueden convertirse en obstáculos para acceder al mercado de alquileres.
El informe detectó que el 15% de los encuestados volvió a vivir con sus padres después de haber alcanzado una independencia previa.
Entre las principales causas del regreso aparecen:
Los datos muestran que la dificultad para independizarse no se limita al primer acceso a una vivienda, sino que también afecta a quienes ya habían logrado sostener una vida fuera del hogar familiar.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
30 de julio de 2026
30 de julio de 2026
30 de julio de 2026
30 de julio de 2026
30 de julio de 2026