01/04/2026
Argentina tendrá un rol destacado en la misión espacial Artemis II, el histórico proyecto de la NASA que enviará astronautas a orbitar la Luna por primera vez desde 1972. El microsatélite argentino Atenea, desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la UBA junto a organismos científicos nacionales, será liberado en el espacio para probar tecnología y recolectar datos clave para futuras misiones de exploración profunda.
Argentina marcará un hito en su historia científica y tecnológica al formar parte de la misión Artemis II de la NASA, el programa que retomará las misiones tripuladas alrededor de la Luna tras más de cinco décadas.
El protagonista de esta participación es el microsatélite argentino Atenea, desarrollado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que viajará a bordo de la nave Orion en la expedición que despegará desde Cabo Cañaveral, en Florida.
La misión está prevista para este 1 de abril y será la primera del programa Artemis con astronautas a bordo, lo que la convierte en un paso clave para el futuro regreso de humanos a la superficie lunar.
El satélite Atenea pertenece a la categoría conocida como CubeSat, pequeños dispositivos espaciales diseñados para realizar investigaciones científicas a menor costo que los satélites tradicionales.
Este microsatélite mide aproximadamente 30 x 20 x 20 centímetros y será liberado unas cinco horas después del lanzamiento, junto a otros satélites experimentales que viajarán en la nave.
Una vez en el espacio profundo, el dispositivo argentino comenzará su propia misión científica, que consiste en probar tecnologías clave para la exploración espacial.
Entre sus principales objetivos se encuentran:
Los resultados permitirán aumentar el Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) de diversos sistemas que podrían utilizarse en exploraciones espaciales más complejas.

La misión Artemis II será el primer vuelo tripulado del nuevo programa lunar de la NASA. Cuatro astronautas viajarán a bordo de la nave Orion en un recorrido que incluirá una órbita alrededor de la Luna.
El viaje tendrá una duración aproximada de diez días y seguirá una trayectoria denominada "free return", que permite rodear el satélite natural y regresar a la Tierra utilizando la gravedad lunar.
Durante la misión se probarán sistemas fundamentales para el futuro de la exploración espacial, entre ellos:
El éxito de esta expedición será clave para Artemis III, la misión que planea concretar el regreso de astronautas a la superficie lunar por primera vez desde Apolo 17, en 1972.

La inclusión del satélite argentino en Artemis II no fue casual. De los casi 50 países que firmaron acuerdos con la NASA, solo cuatro lograron cumplir con los exigentes requisitos técnicos y de seguridad necesarios para integrar un satélite en la misión.
Argentina comparte ese selecto grupo con Corea del Sur, Arabia Saudita y Alemania.
El profesor Fernando Filippetti, director del Proyecto ASTAR y responsable del desarrollo del satélite en la FIUBA, destacó el trabajo detrás del proyecto:
"Contamos con un equipo integrado casi en su totalidad por estudiantes que desarrollan distintas partes del satélite. La última vez que intentamos incorporar uno de nuestros proyectos a una misión fue en el año 2000, por lo que estamos muy entusiasmados con esta oportunidad".

El proyecto Atenea es coordinado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y reúne a diversas instituciones científicas y académicas del país.
Entre las organizaciones que participaron del desarrollo se encuentran:
En particular, dentro de la UBA participaron los departamentos de Electrónica y Física, junto a distintos laboratorios e investigadores que trabajaron en el diseño del satélite.
La participación en Artemis II representa uno de los avances más importantes de Argentina en materia espacial en los últimos años. Más allá de su tamaño, el satélite Atenea permitirá poner a prueba tecnología nacional en un entorno extremadamente exigente.
Los datos que recopile podrían servir para futuros proyectos vinculados a misiones de exploración lunar, satélites científicos y navegación espacial de largo alcance.
En otras palabras, un pequeño satélite argentino podría aportar información clave para el próximo capítulo de la exploración humana del espacio.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
1 de abril de 2026
1 de abril de 2026
1 de abril de 2026
1 de abril de 2026
1 de abril de 2026