En Pinamar, Martín Melia lleva años intentando construir una carrera política. Pasó por diferentes espacios, buscó respaldo electoral y ensayó distintas estrategias para ganar protagonismo en el distrito. Sin embargo, su recorrido no estuvo acompañado por resultados que le permitieran consolidar una representación institucional.
Su trayectoria política comenzó durante la gestión de Elizalde, quien estuvo al frente del municipio entre 2014 y 2015. Luego buscó acercarse al peronismo y encabezó una lista vecinal que no consiguió ingresar al Concejo Deliberante. En 2022 volvió a probar suerte, esta vez como precandidato del PRO para suceder a Martín Yeza, pero tampoco logró imponerse.
Un recorrido político con distintos colores partidarios
Los cambios de espacio y las sucesivas apuestas electorales alimentan los cuestionamientos sobre la identidad política de Melia. En un municipio donde la actividad pública tiene una dimensión cercana y los vecinos conocen de primera mano a sus protagonistas, construir credibilidad representa un desafío que va más allá de una candidatura.
Después de más de diez años de intentos, Melia todavía no consiguió transformar sus aspiraciones en una representación política propia.

Bar Patagonia: la denuncia penal que llegó a la Justicia
Pero el capítulo más delicado de la información documentada aparece en torno al bar Patagonia, ubicado en avenida Bunge 250.
El 2 de enero de 2025, la entonces secretaria de Gobierno de la Municipalidad de Pinamar, María Victoria Chust Chumillo, presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público Fiscal por un presunto hecho de falsificación o adulteración material de documentos, contemplado en el artículo 292 del Código Penal.
Según el escrito, el episodio fue detectado durante un operativo de fiscalización realizado el 29 de diciembre de 2024. Los inspectores observaron irregularidades en el certificado de habilitación comercial y en la documentación correspondiente al REBA, requisito necesario para comercializar bebidas alcohólicas.

La presentación municipal señaló inconsistencias en las firmas y en la documentación atribuida a funcionarios del área de Gobierno y del organismo correspondiente al registro de expendio de bebidas alcohólicas.
Una habilitación vencida y la clausura del establecimiento
El documento también describe una segunda inspección, realizada el 30 de diciembre. En esa oportunidad, los agentes encontraron exhibido un certificado de habilitación vencido, perteneciente a Postamar SRL, mientras que el CUIT utilizado para facturar correspondía a MATIAS MELIA INC. SAS.
Ante las irregularidades detectadas, la Dirección de Fiscalización labró el Acta de Infracción Nº 0071 y dispuso la clausura del establecimiento por funcionar sin una habilitación válida.
La Secretaría de Gobierno decidió entonces llevar el caso a la Justicia y solicitó que se impulsara la correspondiente acción penal.
Lo que deberá determinar la investigación
La denuncia constituye un antecedente documental concreto sobre las irregularidades detectadas en el bar Patagonia y el pedido de investigación formulado por el Municipio. Sin embargo, es importante precisar que una presentación penal no equivale a una condena ni demuestra por sí sola la responsabilidad individual de Martín Melia.
La investigación judicial deberá establecer qué ocurrió con los documentos, quiénes intervinieron y si existieron responsabilidades penales.
Mientras tanto, el recorrido de Melia por la política de Pinamar vuelve a quedar bajo observación. Entre los cambios de camiseta partidaria, los intentos electorales fallidos y el episodio del bar Patagonia, su aspiración de construir un lugar en la vida pública local enfrenta nuevos cuestionamientos.