21/10/2026
El transporte público acumuló un aumento del 1.513% desde diciembre de 2023 y el gas natural registró una suba del 1.391%. Según un informe de la UBA y el Conicet, una familia del AMBA necesita $266.456 mensuales para pagar los servicios básicos, que aumentaron muy por encima de la inflación.
Los aumentos de los servicios públicos en el AMBA acumulan incrementos muy superiores a la inflación desde diciembre de 2023. El transporte y el gas natural encabezan las subas, mientras que las familias necesitan destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos para afrontar los gastos básicos.
Según el Reporte de Tarifas y Subsidios de octubre de 2026, elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el Conicet, el costo conjunto de electricidad, gas, agua y transporte aumentó un 860% desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Durante el mismo período, el nivel general de precios registró un avance estimado del 261%. Esto significa que la canasta de servicios se encareció más de tres veces respecto de la inflación, con una diferencia de 599 puntos porcentuales.
El impacto también se refleja en los salarios: actualmente, un hogar representativo sin subsidios energéticos necesita $266.456 mensuales para cubrir estos cuatro servicios.
El transporte público registró el mayor incremento acumulado desde diciembre de 2023, con una suba del 1.513% en el Área Metropolitana de Buenos Aires. En segundo lugar apareció el gas natural, cuyos costos aumentaron un 1.391% durante el mismo período. Los otros dos servicios también superaron ampliamente la inflación: el agua potable se encareció un 573% y la electricidad registró una suba del 387%. Los datos muestran cómo cambió el peso de los gastos esenciales dentro del presupuesto de los hogares, especialmente para quienes utilizan diariamente colectivos y trenes o dependen del gas para calefaccionar sus viviendas. La actualización de los cuadros tarifarios, la modificación de los subsidios y los cambios en los costos del sistema explican parte de esta evolución. Mientras tanto, el incremento del 261% estimado para el índice general de precios quedó considerablemente por debajo de todas las variaciones registradas.
En octubre de 2026, un hogar representativo del AMBA necesitó $266.456 mensuales para cubrir electricidad, gas natural, agua potable y transporte público, según los consumos considerados por el IIEP y sin subsidios en los servicios energéticos. El transporte concentró el mayor desembolso, con $129.433, equivalente a aproximadamente el 49% del gasto total. La electricidad representó $49.739, mientras que el agua potable alcanzó los $44.948 y el gas natural, los $42.336. El informe también permitió comparar esos gastos con los ingresos laborales: la canasta representa actualmente el 13% de un salario registrado promedio. En octubre de 2025, esa remuneración permitía afrontar el equivalente a 9,3 canastas mensuales, pero un año después solamente alcanza para 7,7. La diferencia evidencia que el costo de los servicios aumentó más rápido que los salarios utilizados como referencia.
La comparación entre octubre de 2025 y octubre de 2026 también muestra que los servicios públicos siguen aumentando por encima de la inflación. Durante esos doce meses, la canasta registró una suba del 56%, frente a un incremento estimado del 33% en el nivel general de precios. Nuevamente, el transporte encabezó los aumentos interanuales, con una variación del 69%, seguido por la electricidad, que se encareció un 49%. El gas natural presentó una suba del 47% y el agua potable aumentó un 41%. La actualización de los boletos de colectivos, tanto en las líneas que circulan exclusivamente por la Ciudad de Buenos Aires como en los servicios interjurisdiccionales, tuvo una incidencia importante sobre el presupuesto familiar. Además, el relevamiento advirtió que el descuento efectivo para usuarios con atributo social de la SUBE se redujo del 56% al 46% entre junio y octubre, lo que incrementó el costo relativo del transporte para esos pasajeros.

A pesar del fuerte incremento acumulado, el gasto mensual en servicios públicos registró una reducción del 0,7% durante octubre respecto de septiembre. Sin embargo, esa disminución no respondió a una rebaja general de las tarifas, sino principalmente a factores estacionales. Con la llegada de la primavera y el final de las temperaturas más bajas del invierno, los hogares redujeron el consumo de gas natural y, en menor medida, de electricidad. Como consecuencia, la factura promedio del gas cayó 14,2% respecto del mes anterior, mientras que el gasto eléctrico disminuyó 0,1%. En cambio, el transporte público registró un aumento mensual del 2,2% y el agua potable subió 5,6%. El comportamiento refleja que el desembolso final depende tanto de los precios establecidos en los cuadros tarifarios como de la cantidad de energía y servicios utilizados durante cada período. Por eso, una factura puede bajar por menor consumo aunque las tarifas continúen aumentando.
El relevamiento también analizó cuánto del costo de los servicios públicos se financia mediante las tarifas que abonan los usuarios. En octubre, la cobertura tarifaria promedio del AMBA alcanzó el 57%, mientras que el 43% restante continuó dependiendo de subsidios y transferencias estatales. Las diferencias entre sectores son importantes: en agua potable, las tarifas cubren el 100% del costo considerado; en gas natural, el 72%; y en electricidad, el 58%. El transporte presenta la mayor brecha, dado que los boletos cubren alrededor del 35% del costo técnico del sistema. Según el IIEP, trasladar un pasajero en colectivo tenía un costo estimado de $2.134 en septiembre, sin IVA, mientras que el pasaje mínimo porteño de octubre se ubicaba alrededor de los $920. En paralelo, los subsidios económicos destinados a energía y transporte acumularon una reducción real del 3% interanual hasta el 19 de octubre. El transporte registró una caída real del 25% en las transferencias, mientras que las energéticas aumentaron un 8%.
El informe muestra que el encarecimiento de los servicios públicos continúa presionando sobre los ingresos de los hogares del AMBA, especialmente por el peso que adquirió el transporte dentro de los gastos mensuales.
Aunque el menor consumo energético permitió una reducción puntual de la canasta durante octubre, la tendencia de largo plazo sigue siendo de fuerte aumento. Desde diciembre de 2023, los servicios acumularon una suba del 860%, muy por encima de la inflación estimada para el mismo período.
La evolución de las tarifas, los subsidios y los salarios será determinante para establecer cuánto más deberán destinar las familias a cubrir estos gastos durante los próximos meses.
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21 de octubre de 2026
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