05/10/2026
Los metrodelegados se declararon en estado de alerta por descuentos salariales y problemas en las liquidaciones de haberes. El gremio advirtió que podría avanzar con medidas de fuerza capaces de afectar distintas líneas si el conflicto con Emova no encuentra una solución.
La posibilidad de un paro de subte volvió a instalarse este lunes en la Ciudad de Buenos Aires. La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), conocida como Metrodelegados, se declaró en estado de alerta y advirtió que podría iniciar medidas de fuerza por un conflicto relacionado con descuentos salariales y liquidaciones de haberes.
El reclamo apunta contra la concesionaria Emova, a la que el sindicato responsabiliza por aplicar descuentos que considera indebidos y sanciones a trabajadores y representantes gremiales.
Por el momento, no fue anunciado un horario concreto para una interrupción del servicio. Sin embargo, el gremio advirtió que el conflicto podría alcanzar a diferentes sectores de la red si los descuentos vuelven a aparecer en los salarios correspondientes a septiembre.
El conflicto se originó por lo que los metrodelegados describen como reiterados errores en las liquidaciones salariales y descuentos aplicados de manera compulsiva. Según el sindicato, las irregularidades no constituyen un episodio aislado y vienen afectando a empleados de distintas líneas desde hace varios meses. La organización gremial sostiene que algunos trabajadores recibieron sanciones y reducciones de haberes que considera injustificadas y reclamó a Emova que revierta esa situación. La advertencia sindical establece que, si vuelven a aparecer descuentos en los pagos actuales, podrían activarse medidas de fuerza que alteren el funcionamiento habitual del subterráneo porteño.

Además de cuestionar los descuentos salariales, la AGTSyP denuncia la aplicación de sanciones a trabajadores del subte y asegura que existen resoluciones judiciales favorables a reclamos realizados anteriormente. Desde el gremio sostienen que la empresa debería abstenerse de continuar con determinadas quitas y cuestionan que esas órdenes no estarían siendo respetadas. El sindicato también vincula el conflicto salarial con reclamos relacionados con las condiciones laborales y operativas de la red. Claudio Dellecarbonara, secretario ejecutivo de la organización, planteó que las sanciones buscan condicionar las denuncias realizadas por empleados respecto del estado del servicio y de diferentes sectores de la infraestructura.
Aunque el reclamo tuvo entre sus principales focos a trabajadores de la Línea A, la advertencia sindical no se limita necesariamente a ese recorrido. Los dirigentes plantearon que, si el conflicto continúa, las medidas podrían involucrar a otros sectores del subte y generar complicaciones en una parte más amplia de la red. Todavía no se detalló qué modalidad podrían adoptar las protestas: entre las alternativas habituales en conflictos anteriores aparecen interrupciones temporales, apertura de molinetes, reducción de servicios o paros, pero ninguna de esas opciones fue confirmada específicamente para esta oportunidad. Por eso, los pasajeros deberán seguir las comunicaciones oficiales antes de organizar sus viajes.

Hasta el momento, el paro de subte permanece como una posibilidad y no como una medida con horario y duración oficialmente establecidos. Los metrodelegados se declararon en estado de alerta y condicionaron las próximas acciones a lo que ocurra con las liquidaciones salariales. La diferencia es importante para los usuarios: el estado de alerta implica que el sindicato analiza posibles medidas, pero no supone automáticamente que las líneas dejen de funcionar. En caso de que se convoque formalmente a una protesta, deberán conocerse cuáles serán los ramales alcanzados, desde qué horario comenzará y durante cuánto tiempo se extenderá.
La disputa no comenzó esta semana. Los trabajadores vienen denunciando desde meses anteriores diferencias en las liquidaciones y descuentos que consideran injustificados, mientras que las tensiones derivaron en distintas advertencias gremiales. La AGTSyP también informó que realizó presentaciones ante organismos laborales de la Ciudad y responsabilizó a Emova por las consecuencias que pueda generar una eventual medida. El nuevo episodio vuelve a poner en riesgo la normalidad de un servicio utilizado diariamente por miles de pasajeros, por lo que cualquier escalada del conflicto podría tener impacto directo sobre los traslados dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras continúe la negociación, la recomendación para quienes utilizan el subte es verificar el estado de las líneas antes de viajar y prestar atención a eventuales anuncios del gremio, Emova o las autoridades de transporte.
La situación puede modificarse durante las próximas horas si se confirman nuevos descuentos salariales o si las partes alcanzan algún acuerdo que permita desactivar las medidas de fuerza.
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