08/08/2026
Alimentos, bebidas, higiene y limpieza registraron nuevos retrocesos durante junio. Los hogares modifican hábitos, eligen formatos económicos y aprovechan promociones, mientras los canales tradicionales pierden volumen y las ventas digitales avanzan con fuerza.
Las compras de productos cotidianos continúan mostrando un comportamiento diferente al indicador general de consumo privado. Mientras desde el Gobierno nacional se destacan niveles récord para el consumo privado, alimentos, bebidas, artículos de limpieza, higiene y otros bienes de uso diario permanecen en terreno negativo.
La diferencia entre ambos indicadores también está vinculada con su dimensión. El consumo privado comprende bienes y servicios y representa alrededor de 500.000 millones de dólares. El consumo masivo mueve unos 33.500 millones de dólares, cerca del 7% del gasto privado y del 5% del Producto Bruto Interno.
Por ese motivo, ambos indicadores pueden presentar recorridos diferentes. La contracción del consumo masivo se observa directamente en supermercados, mayoristas, almacenes, kioscos, autoservicios y farmacias.
"El consumo masivo es lo más sensible, es lo que más cambia el humor social de las personas", planteó Osvaldo del Río, fundador de Scentia, durante un encuentro organizado por la Cámara de Empresas de Investigación Social y de Mercado, citó GLP.

El consumo masivo bajó 2,7% interanual en junio y acumuló seis meses consecutivos de retrocesos. En la comparación mensual, el descenso fue del 2,4% frente a mayo, mientras que el primer semestre terminó con una contracción del 2,9%.
El volumen vendido durante junio representó el 82,9% del registrado en enero de 2023. De acuerdo con ese indicador, el nivel actual se encuentra cerca de 17% por debajo de aquel punto de referencia.
La disminución alcanzó a casi todos los canales de comercialización:
Entre las categorías con mayores retrocesos aparecen los productos destinados al desayuno y la merienda, los artículos de limpieza del hogar y de la ropa, los perecederos y los bienes asociados a compras impulsivas.
En supermercados también se registraron bajas relevantes en bebidas sin alcohol y productos frescos.

El comercio electrónico aparece como una excepción dentro del comportamiento general. Las ventas digitales crecieron 41% interanual durante junio y 34,8% en el acumulado del semestre.
Sin embargo, este canal representa apenas tres puntos del volumen total del consumo masivo. Por ese motivo, el crecimiento del comercio electrónico todavía no compensa la retracción registrada en los establecimientos físicos.
La menor velocidad de los aumentos de precios modificó el ritmo de la inflación, aunque los datos presentados en el encuentro muestran dificultades para recomponer el poder adquisitivo.
El salario registrado promedio se encuentra 8,7% por debajo del nivel de noviembre de 2023. Dentro de ese registro aparecen diferencias entre sectores:
Durante las exposiciones también fueron citados datos del Sistema Integrado Previsional Argentino, que ubican en más de 235.000 la pérdida de puestos laborales durante la actual gestión.
Además, cifras de Ecolatina presentadas en el encuentro ubican el ingreso disponible de los hogares 38% por debajo del nivel de 2017.
"La macro todo bien, pero ¿la micro cuándo llega?", sintetizó Del Río al describir la distancia entre la evolución de las variables generales y la situación cotidiana de las familias.
El endeudamiento también aparece entre los factores mencionados. Un relevamiento citado durante las exposiciones indicó que el 59% de los encuestados posee deudas. Dentro de ese universo, un 17% manifestó encontrarse al día, un 27% presentó atrasos parciales y otro 15% registró demoras importantes.

La situación presupuestaria modificó las modalidades de compra. Los hogares redujeron la frecuencia de las visitas, buscaron presentaciones que demanden menos dinero en cada operación, compararon precios y optaron con mayor frecuencia por marcas económicas o alternativas.
Los comercios de cercanía también ganaron relevancia. Almacenes y autoservicios permiten concretar operaciones de menor tamaño, reducir traslados y limitar la incorporación de productos no previstos.
Los datos de NielsenIQ indican que el 54% de las categorías migró hacia envases o formatos que requieren un menor desembolso por operación.
A su vez, el 34% de las ventas de consumo masivo se realiza bajo algún tipo de promoción.
La decisión de compra también contempla otros factores. Los hogares evalúan calidad, duración y utilidad de los productos, mientras las compras impulsivas pierden espacio frente a decisiones más planificadas.

Los relevamientos de Kantar reflejan un escenario de expansión limitada. Solo el 11% de las categorías de consumo masivo se encuentra en crecimiento.
En paralelo, el 44% registra una contracción tanto en la comparación anual como en el trimestre más reciente.
Dentro de este contexto aparecen segmentos vinculados con el bienestar, el autocuidado, la alimentación saludable y productos con beneficios funcionales identificables.
Los especialistas citados en el encuentro plantearon que la evolución del consumo estará condicionada por salarios, empleo, endeudamiento y trayectoria de los precios.
Del Río consideró posible una moderación de la caída a partir de julio. Bajo ese escenario, el consumo masivo podría cerrar 2026 cerca de la estabilidad o con una variación levemente positiva si los precios mantienen una trayectoria descendente.
La comparación interanual durante el último trimestre deberá contemplar, además, una base de comparación particularmente baja correspondiente a 2025.
Arthur de Oliveira, director general para el Cono Sur de NielsenIQ, sostuvo una perspectiva más prudente y estimó que el consumo podría avanzar entre 1% y 2% anual durante los próximos años. También ubicó antes de 2028 la recuperación de los niveles registrados cuatro años atrás como una posibilidad difícil.
Guillermo Oliveto, fundador de Consultora W, anticipó un proceso gradual. "Todo lo que pase de acá en adelante va a ser muy lento", sostuvo.
Las compañías también enfrentan modificaciones en las pautas de compra. La combinación entre consumidores más racionales, mayor apertura comercial, crecimiento de las operaciones digitales y aparición de nuevas marcas plantea cambios en las estrategias comerciales.
Entre los aspectos que las empresas deben revisar aparecen:
Los datos presentados durante el encuentro muestran una contracción del consumo masivo durante el primer semestre, cambios en los hábitos de compra, mayor utilización de promociones y crecimiento del comercio electrónico.
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