21/07/2026
Un informe de agrupaciones de inquilinos reveló un alarmante incremento de familias atrasadas en los pagos mensuales de viviendas en la provincia de Buenos Aires. La suba de tarifas, expensas y la pérdida de poder adquisitivo amenazan con multiplicar los desahucios e intensificar la crisis social.
La agrupación Inquilinos Agrupados y diversos colectivos sociales advirtieron este martes en la provincia de Buenos Aires sobre el drástico empeoramiento de la emergencia habitacional en la Argentina, producto del acumulado de deudas en el pago de los alquileres. La situación adquiere una relevancia crítica, ya que la combinación de aumentos en los contratos, la desregulación del mercado inmobiliario y el encarecimiento masivo de los servicios públicos está empujando a miles de familias inquilinas al riesgo inminente de desalojo y al sobreendeudamiento para cubrir sus necesidades básicas.
De acuerdo con relevamientos privados y de organizaciones civiles, más del 60% de los ingresos promedio de un hogar asalariado se destinan exclusivamente a cubrir el canon locativo y las expensas ordinarias. Esta distorsión ha provocado un sobreendeudamiento estructural, donde los inquilinos recurren a tarjetas de crédito, préstamos personales o recurren a no pagar expensas para evitar la pérdida directa de la vivienda.
El informe detalla que el porcentaje de inquilinos morosos o con retrasos significativos en las cuotas mensuales se ha duplicado en el último período. La imposibilidad de afrontar los nuevos valores fijados bajo la libertad contractual actual está provocando un fenómeno de hacinamiento familiar, donde jubilados y jóvenes trabajadores se ven forzados a abandonar sus departamentos para regresar a hogares familiares o mudarse a zonas alejadas sin infraestructura adecuada.
La problemática salpica de lleno tanto al Gobierno nacional como a los ejecutivos provincial y municipales, a quienes las asociaciones de locatarios exigen medidas urgentes de asistencia financiera y regulación. En el conflicto intervienen activamente tres sectores centrales:
Las agrupaciones de inquilinos: Encabezan la denuncia e insisten en la creación de subsidios habitacionales directos y topes a los aumentos de expensas.
El sector inmobiliario y propietarios: Defienden la libre negociación de contratos y señalan que la rentabilidad sigue erosionada por la inflación.
El Estado provincial y municipal: Recibe la presión social ante el inminente aumento de la demanda de asistencia social y de litigios judiciales por desalojos.
"Ya no hablamos solo de la dificultad para renovar un contrato, sino de familias trabajadoras que tienen que elegir entre comer o pagar el alquiler al mes siguiente", señalaron referentes del sector locatario.

El impacto social de la crisis locativa golpea con mayor fuerza a los centros urbanos más densos de la provincia de Buenos Aires, como La Plata, Mar del Plata y los partidos del Gran Buenos Aires. El incumplimiento continuado en las obligaciones contractuales ha derivado en un aumento gradual de cartas documento y notificaciones de rescisión anticipada por parte de los propietarios, anticipando una saturación de los juzgados civiles.
Asimismo, los analistas económicos remarcan que la retracción del consumo interno se encuentra directamente vinculada con la masa de dinero que las familias destinan al rubro vivienda. Al erosionarse la capacidad de ahorro y gasto de la clase media y trabajadora, la actividad comercial minorista en los barrios sufre también una fuerte contracción paralela.
La problemática habitacional en la Argentina arrastra años de distorsiones, atravesada por la derogación de la Ley de Alquileres previa y el posterior cambio de esquema normativo hacia la libre contratación entre partes. Si bien la oferta de inmuebles en alquiler experimentó una recuperación en volumen tras la desregulación, los precios iniciales de publicación se fijaron en niveles inaccesibles para el haber promedio de los trabajadores.
Frente a este escenario, las agrupaciones de inquilinos elevarán un pedido de reunión formal a las autoridades legislativas para impulsar proyectos de ley de emergencia locativa regional. El objetivo apunta a establecer mecanismos de mediación obligatoria previa a los juicios de desalojo y frenar la ola de ejecuciones por morosidad que amenaza la paz social en los centros urbanos.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
21 de julio de 2026
21 de julio de 2026
21 de julio de 2026
21 de julio de 2026
21 de julio de 2026