28/06/2026
La compra de divisas se moderó en mayo, pero continúa en niveles elevados. A la menor liquidación del agro se suman el déficit turístico, los viajes al Mundial y la necesidad de sostener el ingreso de dólares para evitar tensiones cambiarias.
El frente cambiario vuelve a ocupar un lugar central en la agenda económica. Tras un primer semestre sostenido por la liquidación del agro, el ingreso de deuda privada y las compras de divisas del Banco Central, el mercado comienza a observar con mayor atención la segunda mitad del año, un período que históricamente presenta una menor oferta de dólares mientras la demanda continúa elevada.
Los datos de mayo mostraron una leve moderación en la compra de divisas por parte de personas humanas. Según las cifras oficiales, las adquisiciones netas alcanzaron los 1.804 millones de dólares, cerca de un 20% menos que en abril. Sin embargo, el nivel sigue siendo alto y no despeja las dudas sobre el equilibrio cambiario para los próximos meses.
Durante la primera parte del año, el Banco Central logró recomponer reservas gracias al fuerte ingreso de dólares provenientes de la cosecha gruesa, emisiones de deuda corporativa y financiamiento privado.
Ese escenario comienza a modificarse con el avance del calendario. La menor liquidación del complejo agroexportador obligará a depender cada vez más del ingreso de inversiones, financiamiento externo y del aporte de sectores como la minería y la energía.
Mientras tanto, la demanda de divisas continúa impulsada por distintos frentes: importaciones, ahorro, turismo, pagos privados y cobertura financiera.

Uno de los factores que más preocupa es el turismo emisivo. Durante el primer trimestre de 2026, el déficit turístico alcanzó los 3.184 millones de dólares, reflejando que la salida de divisas por viajes al exterior continúa siendo significativa.
Aunque el saldo mejoró respecto del año anterior, los gastos realizados por argentinos fuera del país siguen representando una importante fuente de presión sobre las reservas del Banco Central.
Según estimaciones privadas, por cada diez dólares que un argentino gasta en el exterior, entre 6,50 y 7,50 dólares terminan impactando sobre las reservas internacionales.
A este escenario se suma el Mundial 2026, que movilizará a miles de argentinos hacia Estados Unidos para acompañar a la Selección.
Estimaciones privadas calculan que alrededor de 45.500 personas viajarán durante el torneo, con un gasto promedio cercano a los 10.000 dólares por viajero.
Ese movimiento implicaría una demanda potencial de aproximadamente 455 millones de dólares, aunque parte de esos gastos podría reemplazar viajes que igualmente se hubieran realizado durante las vacaciones de invierno.
Además, el impacto final dependerá del recorrido de la Selección argentina en la Copa del Mundo: cuanto más avance el equipo de Lionel Scaloni, mayor será la permanencia de los hinchas en Estados Unidos y, en consecuencia, el consumo de divisas.

Frente a este escenario, el Gobierno apuesta a compensar la menor oferta estacional con mayores ingresos provenientes de inversiones, exportaciones de energía y minería, financiamiento internacional y proyectos vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
No obstante, analistas advierten que el segundo semestre será más exigente para el mercado cambiario. Si bien la demanda minorista mostró una desaceleración en mayo, continúa en niveles elevados y coincide con un período de menor ingreso de divisas.
Con menos dólares provenientes del agro, un déficit turístico persistente y el Mundial como nuevo factor de presión, el equilibrio cambiario volverá a ser uno de los principales desafíos económicos de los próximos meses.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
28 de junio de 2026
28 de junio de 2026
28 de junio de 2026
27 de junio de 2026